Necesitábamos todos los aficionados del RCD Espanyol un partido así. Hacía
tiempo que no disfrutábamos de un partido así fuera de Cornellá - El Prat. Parecía
que no era el estadio más adecuado para ganar, pero el equipo está en una
dinámica que todo le viene de cara, y hay que aprovecharla al máximo.
Al empezar el partido nadie se podía imaginar su desenlace. El Athletic
salió dominando el juego y tuvo ocasiones muy claras de marcar, pero Kiko
Casilla estuvo colosal, y desquició por completo a los atacantes del Athletic.
El RCD Espanyol no podía hacer su juego e intentaba presionar al máximo la
salida del balón desde el campo del Athletic. El árbitro empezó a enseñar
tarjetas a todo el mundo y el juego se volvió un poco loco.
La suerte acompañó al RCD Espanyol que en la primera llegada a puerta,
consiguió marcar por medio de Héctor Moreno, un buen centro al área de Simao.
Las cosas pintaban bien, no tanto por el juego, pero sí por el marcador. El
Athletic continuó atacando durante toda la primera parte, pero el marcador no
se movió.
La segunda mitad empezó con un cambio raro de Javier Aguirre, pero que a la
postre se hizo indispensable. Metió a Víctor Álvarez por Simao y lo hizo jugar
de extremo. Una posición nueva para Víctor, pero que se desenvolvió
perfectamente. Dos centros de él sirvieron para conseguir los 2 goles
siguientes, y una internada también de Víctor, sirvió para que le hicieran el
penalty que supuso el definitivo 4-0. Le salió bien la jugada a Javier Aguirre
y quizás podamos ver a este chaval jugar más partidos en esa posición.
Victoria de prestigio y que sirve para dejar al RCD Espanyol a 8 puntos de
las plazas de descenso, algo que hace unas semanas era imposible de pensar.
Gran trabajo el que ha hecho Javier Aguirre con estos jugadores, y buen espíritu
de lucha el que están demostrando todos los jugadores, que ahora si que no dan
un balón por perdido, y se pasan todo el partido corriendo, que era algo que la
afición perica pedía desde hace un tiempo.